“Tenemos una gran oportunidad para impulsar en España la producción y transformación de minerales imprescindibles para la transición energética y la digitalización.”
Marta Cerati comenzaba 2025 con su nombramiento como directora de Comunicación y ESG de Atlantic Copper, una de las principales empresas del sector minero-metalúrgico de España. Con una sólida formación académica, incluyendo una licenciatura en Administración y Dirección de Empresas y dos másteres en Marketing y Marketing Digital, Marta Cerati ha demostrado ser una líder excepcional en el sector minero e industrial.
Su trayectoria profesional incluye roles destacados en empresas como Aminer, Maxam, Beko Electronics España y colaboraciones con compañías como Metso y Rocha Blast Engineers, entre otras. Además, ha sido secretaria general de la V edición del Mining and Minerals Hall (MMH 2024). A finales de 2024, Cerati fue reconocida como una de las 100 mujeres más influyentes en la minería por Women in Mining UK, un logro que subraya su liderazgo y compromiso con la transformación del sector.
En esta entrevista exploraremos su visión, sus objetivos y su experiencia, así como los retos y oportunidades que ve para la industria de las materias primas en los próximos años.
¿Qué significa para ti asumir el rol de directora de Comunicación y ESG en Atlantic Copper? ¿Cuáles son tus principales objetivos y prioridades en este nuevo rol?
Es una responsabilidad y un compromiso, pero también un reto apasionante. Dar a conocer un sector innovador, sostenible, generador de riqueza y empleo, con altísimos niveles de seguridad y de tecnología como el minero-metalúrgico, que en estos momentos es imprescindible para el avance social, ha sido mi objetivo desde que me adentré en este mundo. Tanto en mis primeros trabajos en minas como, especialmente, en mi anterior etapa como gerente de la asociación de la minería metálica Aminer. Por eso, asumir ahora la Comunicación y el área de ESG en una compañía con una posición de liderazgo como Atlantic Copper supone un paso de gigante, porque me permite disponer de unas herramientas, un margen de actuación y una perspectiva sin igual para avanzar en este objetivo. En esta etapa, mi prioridad es crear comunidad. Por un lado hacia el exterior, ajustando las acciones de responsabilidad social a las necesidades de la sociedad de la que formamos parte y mejorando la comunicación en torno a nuestra actividad, porque en Atlantic Copper proporcionamos metales para la transición hacia la sostenibilidad y el progreso. Por otro lado, hacia el interior, porque nuestra plantilla es fundamental para que Atlantic Copper cumpla sus objetivos, y queremos que conozcan nuestra visión y se sientan parte de ella.
¿Cómo describirías tu experiencia trabajando en diferentes empresas del sector minero? Una de las más destacadas es, sin duda, tu tiempo en Aminer y en el Mining and Minerals Hall (MMH)
Yo he aprendido todo lo que sé de nuestro sector desde cero, porque soy italiana y en mi familia no hay tradición minera, de manera que puedo decir que ha sido un reto constante. Estudié Económicas y Empresariales en Italia y me especialicé en Marketing y Comunicación, especialmente en el sector del Gran Consumo. Cuando llegué a España en 2009, estaba abierta a nuevos retos y en 2012, buscando nuevos horizontes, me incorporé a la empresa Maxam y al mundo de los explosivos. Tuve que ponerme al día en algo totalmente nuevo para mí. Creo que la curiosidad me ayudó, me puse a estudiar y obtuve el carnet de artillera, algo que nunca hubiera imaginado. Luego pasé a ser gerente de Aminer y a representar los intereses del sector en Andalucía, hasta llevar la asociación como representante nacional de la minería metálica, un nuevo cambio de registro que también me obligó a superarme, aprender cosas nuevas, relacionarme en otros ámbitos y gestionar eventos como el MMH, una cita profesional a nivel internacional, referente europeo en nuestro sector. Con esta experiencia afronto ahora mi responsabilidad en Atlantic Copper, sabiendo que de nuevo tendré que salir de mi zona de confort, mejorar mi formación y aprender para estar a la altura del equipo al que me he unido, que es de un nivel excepcional.
¿Qué representa para ti haber sido incluida en la lista de las 100 mujeres más influyentes en la minería por Women in Mining UK?
Es un honor, y me permite darme cuenta de que he tenido mucha suerte, porque desde que empecé en esta industria he podido trabajar con mujeres y jóvenes con las que he compartido energía y ganas de hacer cosas interesantes. He conocido a compañeras estupendas que han sido referentes para mí, y pensar que a alguna chica joven le pueda servir de reflejo mi trayectoria me parece fantástico. De hecho, me encantaría que alguna llegara a la minería después de escucharme hablar de este trabajo que me apasiona, sería un orgullo despertar vocaciones en estas ramas científicas en las que todavía falta por sumar mucho talento femenino.
¿Qué desafíos has enfrentado como mujer en una industria tradicionalmente dominada por hombres y cómo los has superado?
No he sentido que me hayan puesto dificultades por ser mujer, siempre me he sentido muy bien acogida, aunque admito que la combinación de ser mujer, joven y extranjera me ha hecho tener que esforzarme más que cualquiera. De todos modos, esa es mi experiencia. Pero los datos confirman que en el sector minero-metalúrgico el porcentaje de mujeres sigue por debajo de nuestra representación real en la sociedad, y en eso tenemos que seguir trabajando, porque no podemos permitirnos prescindir del talento de la mitad de la población.
Está demostrado que al incorporar a las mujeres a la toma de decisiones se aplican distintos modelos de gestión y eso es positivo para las empresas, no solo por equidad, sino porque produce un mayor rendimiento financiero y operativo. De hecho, las empresas alcanzan sus mejores resultados financieros cuando llegan a una masa crítica de 30% de mujeres en sus juntas o en puestos de alta dirección. También se ha demostrado que los equipos diversos son más productivos, más seguros, y promueven la creatividad y la resiliencia estratégica. Por eso tenemos que seguir intentando despertar el interés por este sector en las niñas y jóvenes.
¿Qué consejo le darías a otras mujeres que buscan destacar en el sector minero e industrial?
Que se formen y se interesen. La industria necesita personas en puestos de decisión, nos cuesta encontrar personal cualificado, por lo que con la formación indicada las mujeres pueden desarrollar una carrera profesional en un sector que ofrece empleo estable y de calidad, con sueldos superiores a los de otras profesiones y posibilidades de desarrollar una trayectoria exitosa.
¿Cuáles crees que son los principales retos y oportunidades para la industria de las materias primas en los próximos años?
Tenemos una gran oportunidad para impulsar en España la producción y transformación de minerales imprescindibles para la transición energética y la digitalización, a raíz de la Ley de Materias Primas Fundamentales de la Comisión Europea. Nuestro suelo tiene reservas de estos minerales, la industria lleva años realizando inversiones en innovación para hacer los procesos más innovadores y sostenibles, y contamos con el respaldo de las administraciones, que han legislado para aumentar nuestra autonomía en el abastecimiento y reducir la dependencia de terceros países. Que se fijen porcentajes mínimos de producción, transformación y reciclaje nos beneficia, al igual que el objetivo de reducir la burocracia. En el caso de Atlantic Copper, el proyecto CirCular es un ejemplo de recuperación de metales de aparatos eléctricos y electrónicos en desuso, previamente tratados por gestores autorizados, gracias al desarrollo de la tecnología, para dar una segunda vida a minerales que son escasos en la naturaleza y fundamentales para el desarrollo sostenible de nuestra sociedad, y que hasta ahora no se estaban reciclando.
Para ello es necesario abordar retos pendientes, como la necesidad de una política industrial que fortalezca la cadena de valor de los metales y aumente la competitividad, sin dejar a un lado los grandes retos conseguidos a nivel de sostenibilidad Necesitamos precios más competitivos para la energía y una regulación homogénea en Europa que nos sitúe en igualdad con otros países como EEUU o Japón, donde en especial el reciclaje de chatarra electrónica tiene una regulación más eficiente. Necesitamos un plan concreto, con objetivos y acciones específicas que nos permitan mejorar nuestra competitividad y reducir los plazos administrativos.
A esto se suma la necesidad de mejorar las infraestructuras que abastecen a esta industria, tanto de energía como de comunicaciones. Se echa en falta industria auxiliar para finalizar el proceso productivo en nuestro país, y hay un desafío enorme en conseguir el personal especializado que este sector va a demandar en los próximos años.
¿Cómo puede la industria minera contribuir a la transición hacia una economía más verde y sostenible?
No es solo que pueda contribuir, es que va a ser imprescindible. Las materias primas fundamentales son esenciales para la transición hacia un modelo más sostenible porque son la base del funcionamiento de las energías renovables, ya que minerales como el cobre, el oro, la plata o el litio se usan en la construcción de infraestructuras energéticas limpias como la solar, la eólica o la térmica. También para la digitalización o la construcción de vehículos eléctricos. Y esos metales solo pueden obtenerse extrayéndolos o reciclándolos, no se pueden fabricar.
Por otro lado, el sector ha incrementado notablemente sus medidas de sostenibilidad, para ser más eficiente en sus operaciones y con proyectos de reciclaje que complementen a la extracción de metales, sumando nuevas formas de atender una demanda que va a crecer de forma exponencial en las próximas décadas.

