Considero que los materiales cerámicos tienen un papel clave en la construcción sostenible del futuro.

Amelia Santiago
Amelia Santiago Departamento Técnico
Hispalyt

Amelia Santiago es una destacada arquitecta y profesional comprometida con la sostenibilidad y la innovación en la industria de la construcción. A lo largo de su trayectoria profesional, Amelia ha liderado proyectos de obra nueva y rehabilitación, enfocándose en la mejora de la eficiencia energética, accesibilidad y regeneración urbana.

Actualmente, forma parte del Departamento Técnico de Hispalyt, la Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas de Arcilla Cocida, donde trabaja como consultora del Código Técnico de la Edificación. En su rol, Amelia imparte charlas técnicas y asesora tanto a fabricantes como a prescriptores sobre las soluciones innovadoras y sostenibles que ofrece la industria cerámica. Su compromiso con la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente la convierte en una voz autorizada en la industria extractiva y en la promoción de prácticas responsables.

¿Podrías describir tu rol actual en el Departamento Técnico de Hispalyt?

Actualmente soy miembro del Departamento Técnico de Hispalyt, donde tengo, entre otras funciones, la responsabilidad de asesorar tanto a fabricantes como a técnicos y prescriptores sobre la correcta aplicación del Código Técnico de la Edificación (CTE) utilizando materiales y sistemas cerámicos. Desde este rol, impulso la integración de soluciones constructivas innovadoras a través de la cerámica estructural en proyectos de arquitectura o ingeniería, con especial énfasis en la sostenibilidad, eficiencia energética, seguridad, cumplimiento normativo y el análisis de nuevas propuestas innovadoras. También participo en la elaboración de documentación técnica y represento a Hispalyt en distintos foros y encuentros profesionales.

¿Cuáles son las principales responsabilidades que tienes como consultora del Código Técnico de la Edificación?

Mis principales responsabilidades incluyen interpretar y difundir los requisitos del CTE entre los miembros de la asociación y otros agentes del sector. Esto implica el desarrollo de guías técnicas, fichas de productos, prontuarios o herramientas digitales que faciliten la prescripción de soluciones cerámicas conforme al marco normativo vigente. Asimismo, me encargo de mantener actualizados los contenidos en función de las modificaciones del CTE, colaborando con organismos técnicos y normativos para asegurar que las soluciones propuestas sean viables y competitivas.

¿Qué tipo de charlas técnicas impartes y cuál es el objetivo principal de estas charlas?

Imparto charlas técnicas dirigidas a arquitectos, ingenieros, promotores y estudiantes, con el objetivo de informar sobre las prestaciones y ventajas de los materiales cerámicos en la edificación, así como abrir la mente para que sirva de inspiración a los oyentes, sobre las posibilidades tan creativas que este material ofrece. Estas charlas abarcan temáticas como eficiencia energética, acústica, comportamiento frente al fuego, durabilidad, sostenibilidad, o historia de la arquitectura con referencias del patrimonio, con un material tan nuestro como es el ladrillo y la teja, que resultan de la suma de algo tan simple y natural como es la arcilla, el fuego, y el agua. Buscamos sensibilizar sobre la importancia de prescribir soluciones que combinen tradición, innovación y compromiso ambiental, mostrando ejemplos reales y herramientas prácticas de diseño.

¿Cómo contribuyes a la innovación e industrialización del sector cerámico desde tu posición en Hispalyt?

Desde Hispalyt impulsamos proyectos de I+D+i para mejorar las prestaciones de los productos y sistemas cerámicos y adaptarlos a las nuevas exigencias del mercado. Por ejemplo, dentro del Departamento Técnico ayudamos en el desarrollo, promoción y difusión de los nuevos sistemas constructivos desarrollados por el sector de ladrillos y tejas, como son las soluciones industrializadas para fachadas, los tabiques interiores de alto aislamiento acústico y máxima resistencia al fuego, etc. Además, colaboro en otras iniciativas llevadas a cabo por la Asociación como la Biblioteca de objetos BIM, la Herramienta PIM, las Declaraciones Ambientales de Producto (DAP), las fichas para los sellos Breeam, Leed y Verde o la certificación Passivhaus de sistemas cerámicos. Todo ello encaminado a favorecer una transición hacia modelos constructivos más eficientes e innovadores.

¿Qué aspectos de la seguridad frente al fuego, durabilidad, resistencia, sostenibilidad y eficiencia energética de los productos cerámicos destacas en tus presentaciones?

Entre otras cosas destaco que los productos cerámicos ofrecen la máxima resistencia al fuego (Euroclase A1), lo que quiere decir que no son combustibles y no contribuyen al desarrollo del incendio, además de que no emiten gases tóxicos. Esto los convierte en la opción más segura para la edificación. Además, subrayo su elevada durabilidad, su baja necesidad de mantenimiento y su capacidad de contribuir al confort térmico y acústico de los edificios. Asimismo, resalto su origen natural y su potencial para reducir la huella de carbono de la construcción, gracias a su contribución a la mejora de la eficiencia energética de los edificios y a su larga vida útil. No todos los materiales pueden presumir de tener una vida útil de 150 años.

¿Cómo ves el futuro de los materiales cerámicos en la construcción sostenible?

Considero que los materiales cerámicos tienen un papel clave en la construcción sostenible del futuro. Su carácter natural, reciclable y local les confiere ventajas frente a otros materiales más intensivos en carbono. Su evolución hacia soluciones más industrializadas, junto con la integración en estrategias de economía circular y digitalización, los posiciona como protagonistas en el cambio hacia una edificación resiliente, saludable y energéticamente eficiente. La combinación de tradición, innovación tecnológica y compromiso ambiental es la base de su competitividad a largo plazo.

¿Qué desafíos enfrentas en tu trabajo diario y cómo los superas?

Uno de los principales desafíos es mantenerme actualizada frente a los continuos cambios normativos y tecnológicos del sector. Para ello, me apoyo en una formación continua, colaboración con otros profesionales y asistencia a jornadas y congresos sobre temas variados que nos afectan. Otro reto es trasladar el valor técnico y sostenible de los productos cerámicos de forma clara a prescriptores. Esto lo supero mediante herramientas didácticas, presentaciones técnicas y asesoramiento personalizado que facilite la elección informada de soluciones cerámicas.

¿Cuáles consideras que son los principales retos que enfrenta la industria extractiva en la actualidad?

La industria extractiva se enfrenta a retos como le necesidad de reducir el impacto ambiental, garantizando la restauración de espacios naturales y adaptándose a las crecientes exigencias regulatorias y sociales, para contribuir hacia la transición ecológica contra el cambio climático o la descarbonización. Debe comunicar su papel importante en la cadena de valor de la construcción, ya que contribuye al crecimiento económico del país y sostiene la actividad industrial en la España vaciada. Ha de garantizarse la inversión en innovación y la colaboración con las administraciones públicas para superar estos desafíos y asegurar una actividad extractiva más sostenible con recursos técnicos y humanos. Siempre garantizando la seguridad de los trabajadores con un empleo de calidad y estable, con el compromiso de la cohesión social y vertebración del territorio. Favoreciendo estos mercados locales se reducen las emisiones y los consumos de energía.

¿Qué papel juegan los materiales naturales, como la arcilla, en la reducción de emisiones y la mejora de la calidad del aire?

El componente principal de los productos cerámicos como los ladrillos o las tejas, es la arcilla, un material natural, que se encuentra en la naturaleza de forma abundante, inagotable desde el punto de vista geológico. Es además renovable debido a la sedimentación continua en la misma cuenca, y a diferencia de otros materiales, no emiten sustancias tóxicas ni compuestos orgánicos volátiles (C.O.V) ni gas radón.

En el proceso de fabricación de los materiales cerámicos la arcilla se desmenuza y se muele, se le añade agua, se amasa y se moldea por extrusión, dando forma a las piezas que se secan y cuecen en el horno, proceso que les da una altísima durabilidad. Después se empaquetan para su distribución. Así, los productos cerámicos son 100 % naturales, puesto que se fabrican básicamente a partir de arcilla, agua y fuego.

A nivel ambiental, su uso local donde las fábricas se sitúan junto a las canteras de arcilla, hace que se reduzcan las emisiones derivadas del transporte y, a nivel general cuando se utilizan en la construcción, gracias a la masa térmica del material, ayuda a disminuir el consumo energético de los edificios, contribuyendo así a la reducción de emisiones globales. Además, su alta durabilidad y capacidad para regular la humedad relativa en los espacios habitables favorecen entornos saludables

Por último, indicar que las canteras de arcilla representan una oportunidad para la biodiversidad, creando o restaurando hábitats naturales que puedan dar cobijo a los animales y plantas del entorno.

¿Qué innovaciones tecnológicas están transformando la industria extractiva y cómo pueden contribuir a su sostenibilidad?

Algunas innovaciones destacadas incluyen el uso de sistemas de monitorización ambiental y geotécnica en tiempo real, la automatización de procesos de extracción, la eficiencia energética en hornos y maquinaria, y la reutilización de materiales en procesos productivos. También la digitalización de permisos y trámites administrativos mejora la trazabilidad y la transparencia. Todas estas tecnologías permiten reducir consumos, minimizar impactos y mejorar la integración de la actividad extractiva en su entorno natural y social, fomentando una actividad más sostenible y eficiente.