El presidente de la Fundación Minería y Vida, Javier Targhetta, ha comparecido hoy en la Comisión de Industria y Turismo del Senado, donde ha puesto en valor el papel esencial de la industria de las materias primas minerales como base del desarrollo económico, la transición energética y la autonomía estratégica de España y Europa.
Durante su intervención, Targhetta ha subrayado que “no hay industria, ni transición energética, ni digitalización sin materias primas minerales”, destacando el carácter crítico y estratégico de un sector que sostiene todas las cadenas de valor y resulta imprescindible para garantizar el modelo de vida actual.
En este sentido, ha señalado que Europa vive un cambio de paradigma, situando las materias primas en el centro de sus políticas industriales, energéticas y de defensa. En este contexto, ha afirmado que España cuenta con una oportunidad única para consolidarse como actor clave en la soberanía industrial europea, gracias a su potencial geológico, su capacidad industrial y su conocimiento técnico.
El presidente de la Fundación también ha destacado el impacto positivo del sector en el territorio, especialmente en el medio rural, donde genera empleo estable, actividad económica y contribuye a fijar población, posicionándose como una herramienta eficaz contra la despoblación.
Cerrar la brecha entre realidad y percepción
Uno de los ejes centrales de la comparecencia ha sido la necesidad de reducir la distancia existente entre la realidad del sector y su percepción social. “Estamos ante una industria cada vez más sostenible, pero todavía conocida de manera insuficiente”, ha señalado.
En este contexto, Targhetta ha presentado el papel de la Fundación Minería y Vida como una iniciativa de interés general que busca tender puentes entre el sector y la sociedad, promoviendo el conocimiento, la transparencia y el diálogo.
La Fundación, creada en 2021, reúne a empresas, sindicatos, universidades, organizaciones ambientales y administraciones públicas en un espacio común de diálogo, con el objetivo de reforzar la confianza social en la industria. Hoy se han expuesto sus principales líneas de actuación, articuladas en torno a cuatro pilares: sostenibilidad, educación, comunicación y coordinación.
A través de ellos, la Fundación impulsa prácticas responsables, promueve un mayor conocimiento de la minería en la sociedad, fomenta el talento y las vocaciones profesionales, y trabaja para fortalecer la aceptación social de un sector clave para el desarrollo económico y territorial.
Targhetta ha insistido en que la minería actual en España y Europa cumple con los estándares ambientales y sociales más exigentes, y ha señalado que el reto principal es “hacer visible ese esfuerzo y seguir construyendo confianza a través de la transparencia y el diálogo”.
Un sector clave para el futuro
Como conclusión, el presidente de la Fundación ha reiterado que la minería es un sector “esencial, estratégico y sostenible”, llamado a desempeñar un papel protagonista en los grandes retos del presente y del futuro, desde la transición energética y la digitalización hasta el fortalecimiento de la autonomía industrial y la cohesión territorial. En este sentido, ha insistido en la necesidad de seguir avanzando en un modelo que combine competitividad, sostenibilidad y compromiso social, reforzando el reconocimiento de una industria que resulta imprescindible para el desarrollo económico y el bienestar de la sociedad.
“España tiene recursos, industria y capacidad. El reto ahora es contar también con el respaldo social, imprescindible para impulsar los proyectos que el país necesita en un contexto global cada vez más exigente”, ha señalado. “Y en eso estamos trabajando desde la Fundación Minería y Vida: generando conocimiento, fomentando el diálogo y contribuyendo a construir la confianza necesaria para el futuro del sector”, ha concluido.
Su presidente, Javier Targhetta, destaca en la Cámara Alta la contribución del sector a la transición energética, la autonomía estratégica y el desarrollo industrial sostenible.
La Fundación subraya la necesidad de visibilizar una realidad: la minería actual es una industria sostenible, comprometida con los más altos estándares ambientales y sociales.



